jueves, 7 de mayo de 2026

REFORMA AL ARTÍCULO 28 DE LA LEY DE IMPUESTO SOBRE LA RENTA

 


La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó este 7 de mayo de 2026 una interpretación auténtica del artículo 28 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, relacionado con la deducibilidad de costos, gastos, mermas y pérdidas necesarios para la generación de renta. La medida fue aprobada con 57 votos y busca aclarar el alcance de los gastos deducibles dentro de las actividades económicas de los sectores industria, comercio y servicios.

La reforma mantiene el criterio ya establecido en una interpretación de 2019, en donde se reconocía que son deducibles los costos de compra y las pérdidas propias del negocio, siempre que estén vinculadas directamente con la producción de renta o la conservación de la fuente generadora de ingresos. Sin embargo, la nueva interpretación incorpora dos elementos importantes. El primero consiste en que las mermas, pérdidas o gastos deberán estar debidamente registrados en la contabilidad o en los registros especiales del contribuyente, eliminando el requisito anterior de que fueran reconocidos por organismos o entidades reguladoras.

El segundo cambio establece que, para que un costo o gasto sea aceptado como deducible al momento de determinar la renta imponible, no será necesario que exista “impuesto computado”. Esta disposición podría facilitar la aceptación fiscal de ciertos gastos relacionados con operaciones que no generen directamente débito fiscal o impuestos acreditables, siempre que sean necesarios, razonables y estén vinculados con la actividad económica del contribuyente.

En términos tributarios, la interpretación amplía y flexibiliza la posibilidad de deducir gastos y pérdidas inherentes a la actividad empresarial, especialmente en sectores donde existen mermas naturales, pérdidas operativas o costos inevitables, como el comercio de perecederos, textiles, hidrocarburos y energía eléctrica. Asimismo, fortalece la importancia de la documentación contable como elemento probatorio para sustentar las deducciones fiscales ante la Administración Tributaria. 

https://diario.elmundo.sv/politica/asamblea-interpreta-ley-de-impuesto-sobre-la-renta-sobre-deducciones-por-gastos-y-perdidas

   5 técnicas para disminuir la merma de perecederos | Blog Unagras Central de  Compras

miércoles, 15 de abril de 2026

LA CONTABILIDAD FINANCIERA CON BASE A NIIF PARA LAS PYMES Y LA MEDICIÓN FIABLE EN LOS ACTIVOS, PASIVOS, INGRESOS Y GASTOS

 

En el marco de las Normas Internacionales de Información Financiera para Pequeñas y Medianas Entidades (NIIF para las PYMES), uno de los principios fundamentales para el reconocimiento de los elementos de los estados financieros es la medición fiable. Este concepto implica que una partida solo debe reconocerse como activo, pasivo, ingreso o gasto cuando puede asignarse un valor monetario razonablemente cierto, sustentado en evidencia objetiva y verificable. La fiabilidad en la medición evita distorsiones en la información financiera y contribuye a que los estados financieros sean útiles para la toma de decisiones.

En primer lugar, un activo medido con fiabilidad es un recurso controlado por la entidad, resultado de sucesos pasados, del cual se esperan beneficios económicos futuros, y cuyo costo o valor puede determinarse con suficiente precisión. Por ejemplo, cuando una empresa adquiere maquinaria por $10,000 según factura del proveedor, existe evidencia clara del valor de adquisición, por lo que el activo puede reconocerse con fiabilidad. En cambio, si se trata de una marca generada internamente sin un costo claramente identificable, su medición podría no ser fiable, lo que limita su reconocimiento.

En segundo lugar, un pasivo medido con fiabilidad es una obligación presente surgida de eventos pasados, cuyo monto puede estimarse razonablemente. Por ejemplo, una cuenta por pagar a proveedores por $5,000 respaldada por una factura es claramente medible. Asimismo, una provisión por indemnizaciones laborales puede reconocerse si la empresa puede estimar de manera razonable el monto a pagar, aunque no sea exacto. Si no es posible hacer una estimación confiable, no se reconoce como pasivo, sino que se revela en notas.

En cuanto a los ingresos medidos con fiabilidad, estos representan incrementos en los beneficios económicos durante el periodo contable, y deben reconocerse cuando el importe puede determinarse con claridad y existe probabilidad de recibirlos. Por ejemplo, una venta de mercadería por $2,000 respaldada por factura y condiciones de cobro definidas cumple con el criterio de medición fiable. En contraste, ingresos contingentes o sujetos a incertidumbre significativa no deben reconocerse hasta que puedan medirse adecuadamente.

Finalmente, los gastos medidos con fiabilidad son decrementos en los beneficios económicos, que también deben cuantificarse con precisión razonable. Un ejemplo claro es el gasto por servicios básicos, como energía eléctrica, cuando se cuenta con una factura por $300. Incluso gastos estimados, como la depreciación de activos, se consideran medidos con fiabilidad siempre que se utilicen métodos sistemáticos y consistentes basados en estimaciones razonables de vida útil y valor residual.

En conclusión, la medición fiable es un criterio esencial en las NIIF que garantiza que los activos, pasivos, ingresos y gastos reflejen de manera fiel la realidad económica de la entidad. Sin este requisito, el reconocimiento contable perdería credibilidad, afectando la calidad y utilidad de la información financiera.